Almería, junto con Intelligent Cities Challenge, entró a formar parte de un programa de dos años en el que se recibió asesoramiento personalizado, se participó en formaciones y eventos de alto nivel organizados por la Comisión Europea, se intercambiaron conocimientos y se propusieron cambios a gran escala de forma colectiva, todo ello apoyado en las nuevas tecnologías. El objetivo fue impulsar y acelerar el desarrollo de Almería hacia un crecimiento sostenible, inteligente y verde.
ICC tuvo como objetivo permitir que las ciudades avanzaran hacia economías de proximidad verdes y digitales, empoderando sus ecosistemas y desarrollando acuerdos verdes locales con las empresas. El programa ICC vino a apoyar la transición verde y digital de Almería en tres sectores de importancia estratégica, con un alto grado de influencia local: construcción y entorno construido, energía y renovables, y movilidad y transporte. Igualmente, se incluyeron tres sectores complementarios: turismo, agroalimentario e industrias culturales y creativas.
Las ciudades beneficiarias recibieron el apoyo de un equipo de expertos para diseñar y poner en marcha iniciativas destinadas a alcanzar los objetivos establecidos por la ciudad. El asesoramiento, a través de expertos europeos e internacionales, permitió, entre otras actuaciones, la elaboración de una estrategia de ciudad inteligente y verde para Almería vinculada a los temas más relevantes de la ciudad. Este asesoramiento incluyó varias visitas a la ciudad por parte del equipo de expertos y reuniones con los actores principales del ecosistema de innovación verde y digital de Almería.
A través de esta iniciativa, además, se crearon grupos de ciudades con intereses similares con el objetivo de facilitar la colaboración en la búsqueda de soluciones y en las solicitudes de financiación para los proyectos definidos conjuntamente.
Durante el programa, Almería trabajó en un modelo de gobernanza azul, basado en pactos locales, para posicionarse como el primer municipio costero en contar con un modelo estable de trabajo compartido con los distintos sectores de la economía azul.
Los pactos locales fueron instrumentos de gobernanza colaborativa y multinivel mediante los cuales una ciudad articuló, formalizó y alineó el compromiso de los principales actores del territorio —administración pública, sector privado, universidad y centros de conocimiento, sociedad civil y agentes financieros— para codiseñar, ejecutar y escalar la transición climática urbana conforme a los objetivos de la Iniciativa de Ciudades Climáticamente Neutras e Inteligentes (ICC) de la Unión Europea.
